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Publicado en 2006

XIPHOPHORUS HELLERI EN URUGUAY


El Carassius

Parte I

Por Washington Alaniz

yiyoalaniz@hotmail.com


                     

Foto Guillermo Kohler                                      CONTENIDO

1 - UN POQUITO DE HISTORIA

2 - EL ACUARIO PARA EL CARASSIUS

3 -  ALIMENTACIÓN

4 - VARIEDADES

5 - CRUZAMIENTOS

6 - ENFERMEDADES 

1 - UN POQUITO DE HISTORIA 

El Carassius es el primer pez que se comenzó a criar en cautiverio.  Esta práctica comenzó en China, de donde son originarios, pero no está muy claro en qué época.  Algunos investigadores opinan que fue durante la dinastía T'ANG (618-907), mientras que para otros, la cría de Carassius en cautiverio comenzó en el período de la dinastía SUNG (960-1278).  Sea como fuere, estamos hablando de una práctica que se realiza desde hace muchísimo tiempo, entre 900 y 1300 años.  Sabiendo esto, es más fácil comprender la existencia de tantas variedades dentro de esta especie.  Al principio eran criados en recipientes de porcelana finamente decorados, y muchos años después se comenzaron a utilizar peceras de vidrio.

Por su origen, son conocidos como "pez chino", y por su color, como "pez dorado" o "goldfish".

Por el año 1570, este pez es llevado al Japón, y un poco después a Corea, y en esos países se lograron las principales variedades que conocemos hoy en día, especialmente en el Japón.  Desde tierras niponas, fueron llevados algunos de estos animalitos hacia Occidente, así es que llegan a Inglaterra y a Holanda alrededor de 1720, y más tarde llegan a otros países europeos, como Francia y Alemania.

Al principio, el poder poseer peces ornamentales era un privilegio de las clases acomodadas, pues eran sumamente caros, y además no lograban hacerlos vivir mucho tiempo.  Tal vez por esta razón, por su belleza, y por su exotismo, se puso de moda que fueran lujosos presentes entre la nobleza y entre los ricos comerciantes. 

En Inglaterra, a mediados del siglo XIX, se hicieron importantes investigaciones y adelantos,  y se lograron sistemas que permitieron mantener mucho más tiempo con vida a los peces en cautiverio, y reproducirlos con mejor éxito, cuestiones que permitieron que lentamente los precios de estos animalitos fueran bajando.  Johnston, Warrington, Brande y Ward, dieron origen a una nueva concepción de los acuarios, con acuarios balanceados, conteniendo plantas, descubrieron la importancia de retirar los residuos orgánicos y lograron evitar que el agua entrara en descomposición.  A partir de ahí, la práctica de tener peces en casa se fue difundiendo y se ha convertido, lentamente, en un hobby popular.

2 - EL ACUARIO PARA EL CARASSIUS

Son peces de agua fría, es decir que no es necesario colocar un calefactor que eleve la temperatura en las peceras donde viven.  De todos modos, debemos tener en cuenta que por debajo de los 16ºC  bajan notablemente su metabolismo, se alimentan mucho menos y mantienen una escasa actividad.  Con una temperatura por debajo de los 11ºC entran en un estado que podría llamarse de hibernación, pero además bajan sus defensas y podría ser más fácil que enfermaran.  Como normalmente tenemos nuestras peceras en la sala, no es común que pueda bajar tanto la temperatura del agua.  La temperatura ideal para que vivan los Carassius anda entre los 17ºC y los 24ºC.  Están cómodos con un pH neutro ( 7 ) o ligeramente ácido  (6.6 ).

El tamaño de un acuario para Carassius deberá ser algo grande.  Aconsejaría que por lo menos fuera de 100 litros, o más, donde podremos alojar unos 4, o 5 ejemplares, porque debemos tener en cuenta que es normal que esos peces crezcan mucho. Normalmente, cuando alguien decide comprar su primera pecera, es común que compre algo chico, de entre 40 y 60 litros, "para ir aprendiendo y gastar menos", y se decida por Carassius, porque son "fáciles", y además, compre 6, o 7, de unos 3 o 4 meses de edad porque son "chiquitos".  El día de esa compra cometió sus primeros errores como acuarista.  A los pocos meses, comenzará a notar "qué lindos, cómo crecen", y en unos meses más, habrán realmente, crecido mucho, y será notorio que hay falta de espacio, que hay hacinamiento, superpoblación, polución, y comenzará a tener episodios de enfermedad y muerte de los ejemplares más débiles.

Un Carassius adulto, de unos dos años de edad, debería medir entre 8 y 15 centímetros, y sería deseable que en esta etapa contara con un acuario que permita un mínimo de entre 20 y 25 litros de agua por cada pez.  Algunos autores aconsejan aún mayor cantidad de agua por cada pez, 30, o 35 litros.

Gustan mucho de picotear y revolver el fondo de la pecera, buscando alimento, y tienden a levantar basura que está depositada abajo, por lo cual deberemos contar con un buen sistema de filtrado.  Normalmente se utiliza un doble sistema de filtrado.  Por un lado un filtro de placas para el fondo, al que llamamos filtro biológico, que es accionado con una bomba de aire, y un filtro de agua común, de los que hay varios tipos.  El más sencillo es el filtro esquinero común, que es accionado con la misma bomba de aire con la cual hacemos accionar al filtro biológico.

             Filtro esquinero                             Filtro interno                Filtro externo o mochila

Hay, además, filtros internos y externos accionados por una bomba de agua, que toma el agua del acuario, la hace pasar por elementos filtrantes, y la devuelve filtrada.   Cualquiera sea el sistema que elijamos, funcionará bien, y el único requisito importante es limpiar con cierta regularidad los elementos filtrantes con agua de la misma pecera en la que están actuando.

Debemos colocar plantas naturales, ya que éstas oxigenan el agua y utilizan para su alimentación los derivados del nitrógeno, evitando que se formen en el acuario los tóxicos derivados de la descomposición de las proteínas, (nitritos, nitratos, amonio).  La aparición de estos tóxicos en nuestras peceras se debe al llamado ciclo del Nitrógeno.  El ciclo del Nitrógeno, a grandes rasgos y explicado de manera muy sintetizada funciona más o menos así:  1) alimentamos al pez, pero no todo el alimento es aprovechado, sino que un resto cae al fondo, donde se mezcla con excrementos del pez y algunos otros deshechos orgánicos, como hojas muertas, etc. ; 2) Se produce una descomposición de estos deshechos formándose Amonio (NH4) : 3) El Amonio, mediante la acción de bacterias aeróbicas es oxidado y transformado en Nitritos (NO2) ; 4) Finalmente, estos Nitritos son transformados en Nitratos ( N03 ).  Las bacterias que llevan adelante estos procesos son bacterias aeróbicas (necesitan oxígeno), y tienen el nombre genérico de bacterias nitrificantes.  Hay varios tipos de bacterias nitrificantes, siendo las más abundantes los nitrosomas y las nitrobacterias.  Tanto el Nitrato como el Nitrito son tóxicos para los peces.  El Nitrito es mortal en concentraciones superiores a 1mg/l,  y el Nitrato es peligroso a partir de concentraciones superiores a 40mg/l.  Además, el Amonio, que es relativamente inocuo para los peces, puede tornarse peligroso, pues en aguas alcalinas, y con poco oxígeno puede transformarse en Amoníaco, ( NH3), que es altamente tóxico.  Las plantas utilizan para su alimentación estos derivados del Nitrógeno y esto explica el por qué es tan importante tener muchas plantas en nuestros acuarios.  También, entendiendo lo del ciclo del Nitrógeno, nos damos cuenta de lo importante que son en nuestros acuarios los filtros de agua, y el filtro biológico, donde se cumplen muchas de estas funciones transformadoras por parte de las bacterias aeróbicas.  No debemos limpiar los elementos filtrantes con agua clorada, pues eliminaríamos nuestras beneficiosas bacterias.  Lo mejor es limpiarlos con agua del mismo acuario donde están funcionando.

Como mencionamos anteriormente, estos peces revuelven mucho el fondo, por lo cual es conveniente colocar plantas que tengan buenas raíces, de lo contrario las pasarán arrancando.  Pero además, son omnívoros, y les gusta mucho comer plantas, así que será conveniente colocar plantas con hojas duras.  Son buenas en este sentido la Vallisneria spiralis, la Saggitaria, el Myriophillium verticilatum, el Fontanalis antypiretica.  Personalmente, coloco también Cabombas y Elodeas, pero es muy común que los Carassius las desarraiguen y que haya que volver a plantarlas bastante seguido.  Además, a las Cabombas las rompen bastante y les comen las hojitas.  Tambíén coloco Cryptocorynes, tienen buenas raíces, hojas duras, y son muy decorativas, aunque en invierno no están muy cómodas, ya que requieren más temperatura, pero aguantan, y en verano se ponen muy lindas.

Es muy importante hacer cambios parciales de agua.  Yo utilizo el sistema de cambiar un 10% de agua cada 10 días, pero eso no es una receta universal.  Tengo acuarios grandes, con muchas plantas, y pocos peces, por lo cual siempre tengo muy bajos niveles de tóxicos en el agua.  Existen en plaza, y a bajo costo, tests que sirven para chequear y estar al tanto de los contenidos y propiedades del agua de nuestros acuarios, como el pH, o las concentraciones de nitrito, nitratos, y otros tóxicos.  Es muy bueno tener una idea clara de lo que está pasando en nuestro acuario, y en virtud de ello, planificar el ritmo de nuestros cambios de agua, y el porcentaje de contenido que cambiaremos.  Si cambiamos un 10%, y vemos que rápidamente aumenta la concentración de nitritos, o nitratos, quiere decir que estamos cambiando poca agua, porque en nuestro acuario hay muchos peces, o mucho desperdicio de alimento, o se trata de un acuario muy chico, etc.  Comenzaremos, entonces, a cambiar más cantidad de agua, pongamos por ejemplo, un 15% cada 10 días.  Si subsisten los problemas, cambiaremos un 15%, pero en vez de cada 10 días, cada semana, de tal forma que logremos mantener estable el nivel de tóxicos.

La cantidad de agua que cambiaremos en nuestro acuario, entonces, deberá ser el mínimo posible, pero que permita mantener los parámetros del agua en condiciones saludables para nuestros peces.  Nunca es conveniente llegar a hacer grandes cambios de agua, como por ejemplo, un 50%.  Es mucho mejor hacer pequeños cambios más frecuentemente, y no hacer un gran cambio cada mucho tiempo.  Las ventajas de los cambios parciales de agua son: 1) Se disminuye la concentración de nitritos, nitratos, amonio.  2) Se baja el nivel de fosfatos. 3) Se retiran los residuos orgánicos.  4) Se retiran parte de posibles gérmenes que puedan dar origen a enfermedades.  También podría surgir alguna desventaja con los cambios de agua, como ser cambios bruscos en los valores del pH o la dureza del agua.

Por estas razones, todo se hace mucho más fácil si tenemos un acuario grande, con muchas plantas y pocos peces, pues se hará mucho más sencillo el mantenimiento, porque estará por sí mismo mucho mejor equilibrado, y pasará por menos momentos de peligro.  Por el contrario, si tenemos un pequeño acuario con muchos peces y pocas plantas, necesitaremos cambiar el agua mucho más seguido y en cantidades mayores, y será muchísimo más difícil mantener estables los parámetros del agua, y además surgirán muchos otros tipos de problemas.

El agua de recambio deberá estar libre de cloro, para lo cual es bueno tenerla 48 horas en un depósito aireándose, con lo cual el cloro se evapora.

3 - ALIMENTACIÓN

Son peces omnívoros, es decir que comen de todo, pero además, son muy glotones.  Las principales causas de muerte de los Carassius están derivadas de los efectos causados por una mala alimentación, principalmente por exceso.  Hay que darles alimentos de buena calidad, y variados, pero no darles demasiado.  Hay alimentos que vienen preparados en escamas, y en pellets, que cuando son de marcas reconocidas son un alimento balanceado, y confiable.  Yo les doy, además, una comida en pasta que fabrico en casa, que está hecha con corazón de vaca, al que retiro grasa y venas, algunos filetes de pescado, algún marisco, o huevas de pescado, y bastantes vegetales, un par de atados de espinaca, algunas zanahorias, un par de dientes de ajo, una cebolla, una taza de arvejas, todo hervido y procesado. A las arvejas, hay que armarse de paciencia y conviene retirarles la piel antes de procesarlas.  Se forma una pasta y hay que tratar de retirarle lo que podamos de agua.  Luego le agrego harina de soja, proteína de soja, harina de avena, y un par de cápsulas de vitaminas bien molidas, que contengan principalmente vitaminas C, E, y del complejo B.

Muchos acuaristas recomiendan darles comida viva.  Aquí se consigue tubifex, que son unos gusanos pequeños, que normalmente son extraídos en lugares muy sucios y polucionados, como caños de aguas muy sucias, etc. No les doy tubifex a mis peces, porque tengo temor de introducir gérmenes o alguna enfermedad a mis peceras.  Además, el tubifex puede producir por sí mismo, constipación a los peces.  En caso de que se les quiera suministrar tubifex, (que realmente les encanta), es conveniente purgar los gusanos y suministrarlos en pequeñas cantidades.  Para purgar los tubifex, es suficiente en un recipiente bajo, con unos 3 mm. de agua clorada durante 24 horas.  Lo ideal sería automatizar el recambio de esa agua, de forma que fuera saliendo por rebalse, o por pequeños agujeritos, y al mismo tiempo, mediante goteo constante, se fuera reponiendo con agua directamente de la canilla. Como este sistema puede no resultar muy fácil de regular, la otra opción es ir renovando esa agua manualmente, unas 5 o 6 veces durante el día.

El régimen de alimentación  que llevo adelante es bastante sencillo: un día les doy escamas, al otro día les doy pellets y al tercer día alimento hecho en casa.

    Alimento en escamas                      Alimento en pellets                         Comida casera

La comida que hago en casa es la que más les gusta, pero no les doy más seguido porque me enturbia el agua, porque se disgrega mucho.  He leído que si se les agrega gelatina natural, se disgrega mucho menos, pero aún no he experimentado.  Estoy probando un sistema que me aconsejó un aficionado, que consiste en descongelar el alimento, formar una masa delgada y dejarlo un par de días en la heladera ( frío seco ).  De esta forma pierden algo el exceso de agua, y es posible formar gránulos parecidos a los pellets y se disgrega mucho menos.                        

También es bueno darles una vez por semana alimentos verdes, como lechuga bien cortada o arvejas hervidas y peladas.

4 - VARIEDADES

Resulta totalmente imposible en un trabajo corto siquiera nombrar, mucho menos describir la cantidad de variedades existentes del género Carassius. Ya en 1870 se escribió un tratado en el que figuraban 66 variedades distintas. Se estima que hoy en día existen entre 120 y 130 variedades. Esto de que existan tantas variedades se debe a que cuando aparece alguna característica diferente, alguna mutación, los criadores empiezan a reproducir ese pez, y después, por cría selectiva, van generando una línea pura, y una nueva variedad.

Solamente intentaremos dar una idea de algunas variedades, y sus características más importantes. 

                                                                       Pez Dorado Común

Es conocido en China como Kin-yu, y en Japón como Hibuna.  Sus características principales son:cabeza ancha y corta, cuerpo alargado, boca proyectable, ojos y escamas brillantes, aletas no muy grandes.  Normalmente son de color rojo, aunque existen variedades en blanco, amarillo, o salpicado. La aleta caudal es simple y bilobulada

                                                  Pez Dorado común

Foto del autor                                                                                                                             

                                                                                Shubunkin

Es un nombre japonés derivado del chino: ( Chu-Wen-Chin).  Se parece al pez rojo común en la forma del cuerpo y por la aleta caudal, pero se diferencia por tener escamas opacas, anacaradas, en lugar de las escamas brillantes (metálicas) del dorado común.  Los Shubunkin pueden ser de variado colorido: rojos, blancos, salpicados.  Entre los salpicados son famosas las variantes Bristol y London.  El Shubunkin London es parecido al dorado común, salvo por el tipo de escamas, mientras que el Bristol es más parecido a la variedad Cometa.  Estos peces, por su salpicado son también conocidos como Cálico y como Arlequín.

        

                                                                                     Shubunkin

Fotos del autor                                                                    

                                                                                   Cometa

Variante conseguida en los EEUU.  Su principal característica es su aleta caudal, muy larga, tanto o más que el cuerpo del pez.  También el resto de sus aletas son más largas que en las demás variedades.  En Japón se les denomina Tetsugo.

                                                                                   Ryukin 

Tienen el cuerpo más corto que el dorado común, medio con forma de huevo, con el vientre redondo.  Las aletas son largas y la aleta caudal es doble.  Hay varias variedades de Ryukin, dependiendo su nombre de la forma de su aleta caudal.  A ) con la cola caudal simple y ancha toman el nombre de Ninfa y son poco apreciados.  B ) con la cola doble, que hay varios tipos, por ejemplo: cola de velos, cola de flecos, cola pantalla, etc.

Ryukin                                                                                   Ryukin cálico

Foto del autor                                                                         Foto Guillermo Kohler

                                                                                 Wakin

Es muy parecido al pez rojo o dorado común pero se diferencia por su aleta caudal, que es doble vertical, tipo mariposa, con una división en cada mitad en los dos lóbulos.

 

                                                Wakin

Foto Guillermo Kohler                                                                                      

                                                                         Watonai

Es una variedad intermedia entre el Ryukin y el Wakin.  Cuerpo más largo que el Ryukin, y más corto que el Wakin, generalmente de color rojo o blanco, y escamas metálicas.  Aquí llamamos Wattenai a una variante de color gris amarronado, o cobrizo, que puede tener cola simple o doble, pero que generalmente no llega a cambiar de color.  Son poco apreciados y se los consideran una regresión al estado salvaje.  Es común que aparezcan, cuando buscando una variedad nueva, o por otras razones, cruzamos ejemplares de variedades diferentes.

                                                Wattenai                

Foto Guillermo Kohler

                                                                          Ranchu

Es una variedad coreana.  En japonés se le dice Rantyu, y en chino Ya-tan-yu.  Su principal característica es la ausencia de aleta dorsal.  Es común que después de los dos años de vida desarrolle en la cabeza grandes verrugas o papilomas.  Cuando esto no acontece recibe el nombre de Maruko, también de origen coreano.

                                                                       Shishigashira

Nombre derivado del chino: Shishi=Leon.  Carece, como el Ranchu, de aleta dorsal, pero además posee en la cabeza grandes protuberancias o verrugas.  Muchas veces estas excrecencias son tan desarrolladas que pueden llegar a dificultar la respiración y la visión del pez.  Tienen un cuerpo corto y medio redondo, con aletas poco desarrolladas, y una aleta caudal corta, todo lo que sumado a la falta de aleta dorsal hace muy dificultosa la natación.  Es un pez algo difícil de criar, ya que por su torpeza no puede competir por el alimento, por lo cual no conviene colocarlo en el mismo acuario con variedades más hábiles y rápidas.  Lo conocemos con el nombre de Cabeza de León. No hay que confundirlo con la variedad  Oranda.        

                                                                           Oranda

Erróneamente, mucha gente llama Cabeza de León a esta variedad.  El parecido con la variedad anterior radica en que el Oranda también desarrolla excrecencias en la cabeza, pero nunca son tan desarrolladas como en la variedad Cabeza de León.  Además, los Orandas sí poseen aleta dorsal, lo que sumado a que tienen aletas mucho más desarrolladas, y generalmente, una hermosa aleta caudal doble, hace posible que puedan nadar muy bien, y son, en general, mucho más armónicos y equilibrados que los Cabeza de León.  Al Oranda Cálico se lo conoce como Azumanishiki y al Oranda Blanco con una boina o copete rojo, se le llama Red Cup.  Los Orandas se obtuvieron cruzando un Ryukin con un Ranchu.

                                                  Red Cup

Foto Guillermo Kohler

                                         Azumanishike (Oranda cálico)

 Foto del autor


  

                                                    Oranda rojo                                                                                                                                                                                                                                                                             

Fotos del autor                                                              

                                                                               Hanafusa

Es una variedad japonesa que aquí conocemos con el nombre de Pompon, porque tiene una protuberancia sobre las fosas nasales, parecida a una bola de lana.  Las aletas anales y caudales son dobles.

                                                                                Demekin

Se trata del popular telescópico.  Es un pez que tiene una deformidad en los ojos.  Se forma un bulto grande a cada lado de la cabeza  y en ese bulto se ubican los ojos.  Cuando nacen son normales, y la deformidad va apareciendo cuando los peces tienen algunos meses de vida, y a veces aparece cuando ya tienen más de un año de edad.  En mi acuario tengo peces telescópicos a los que se les notaban claramente los ojos saltones con apenas dos meses de nacidos.  Los colores más comunes son rojo, negro, o rojo con manchas blancas.  También hay cálicos.  Ven muy mal, especialmente de cerca, y con el tiempo la mayoría quedan ciegos.  En esta etapa, debemos procurar que el acuario donde viven no contenga piedras filosas, o troncos decorativos con puntas, pues es común que los telescópicos se produzcan feas heridas, precisamente en los ojos.

                                                          Telescópicos rojos

Foto del autor

                    Telescópicos negros                                Telescópico negro

Foto Guillermo Kohler                                    Foto Guillermo Kohler

                                                  Telescópicos blancos  

Fotos del autor

Deme-Ranchu

Es un pez telescópico sin aleta dorsal, y a veces con excrecencias en la cabeza.  Fue obtenido en Korea, en el siglo XVIII.  Nunca he visto uno, pero me imagino un animal digno de lástima, deforme, con dificultades para nadar y mantener el equilibrio, y, por si fuera poco, ciego.

Apenas hemos visto, a grandes rasgos, algunas de las principales variedades, o las más conocidas, las más raras, como en el caso de Deme-Ranchu. Simplemente nombraremos algunas más: Ojos de Burbuja, sin aleta dorsal y con unas bolsas llenas de líquido espeso debajo de los ojos; Celestial, Deme-Ranchu con los ojos mirando siempre hacia arriba; Meteor, es un Ryukin sin aleta caudal de forma tal que parece un huevo que flota. 

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